Como una novela de Daniel Pennac

lunes, 14 de enero de 2013

Publicada en 1993, Como una novela es una obra de Daniel Pennac, que reflexiona acerca de la lectura y de las causas por las que un lector en ciernes se convierte en un desertor que huye de las páginas escritas como si representaran el peor de los castigos.
Daniel Pennac, pseudónimo de Daniel Pennacchioni, es un escritor francés nacido en Marruecos en 1944. Inició su actividad literaria con libros para niños, adquirió gran popularidad gracias a las novelas de la saga en torno a la familia Malaussène. Ha escrito otras novelas y ensayos. En 2007, recibió el Premio Renaudot, por su obra Mal de escuela.
En Como una novela, el autor realiza consideraciones sobre el porque no leen los adolescentes y presenta los 10 derechos del lector. Hay casos en los cuales el adolescente encuentra las descripciones demasiadas largas al leer a novelistas del siglo XIX; en otros, un libro con quinientas páginas, es visto como un objeto contundente, un bloque de eternidad, la materialización del aburrimiento. Pennac explica lo incomprensible que resulta esto para los de generaciones anteriores, en la que la tendencia era más bien impedirles leer. Leer era un acto subversivo, en el que se leía de bajo de las frazadas a la luz de una linterna: “Al descubrimiento de la novela se añadía la excitación de la desobediencia familiar”.
Al principio, a los niños no se les imponía la lectura como tarea. Los adultos, sus padres, sólo pensaban en su placer, se transformaban en narradores, estimulándoles la imaginación. “Así descubría la virtud paradójica de la lectura que consiste en abstraernos del mundo para hallarle un sentido”. Luego, los padres abandonan esta ardua tarea, y el tiempo para madurar lentamente una novela, para saborearla, queda eternamente aplazado.
Cita a la televisión corruptora que gana adeptos, en su pasividad, esa dispersión, a diferencia del libro, se da masticada, nada se conquista. Sabiamente Pennac recoge la escena de un joven obligado a terminar un libro: "mientras no lo acabes, no hay televisión”. Expresa claramente nuestras terribles contradicciones: elevamos la televisión a un premio y reducimos el libro a un castigo.
También alude a la diferencia generacional, los adolescentes de hoy son hijos de su propia época. La sociedad anterior, en materia de lectura, tenía como única preocupación, poner ciertos libros en estantes inaccesibles; y la generación anterior a ésta, prohibir a las mujeres la lectura. “Mientras que hoy… los adolescentes son clientes integrales de una sociedad que los viste, los distrae, los alimenta, los cultiva; en la que florecen los macdonalds, los bares y las tiendas de moda. Nosotros íbamos a rumbas, ellos van a discotecas, nosotros leíamos libracos, ellos oyen casetes… En resumen, ya no leen.”
La escuela es otra gran destructora de lectores en potencia. Sus enseñanzas monótonas y repetitivas, el anacronismo de los programas, la incompetencia de los docentes, la carencia de bibliotecas, el presupuesto del ministerio de Cultura, convierten a la lectura en una obligación.
El autor explica que el placer de leerle a un niño no se perdió, apenas se extravió. Hay que saber por que caminos buscarlo y para ello, hay que enumerar ciertas verdades que nos conciernen sólo a nosotros que afirmamos que nos gusta leer y pretendemos compartir ese amor por la lectura. Muchos padres piensan que el aprendizaje de la lectura se da de manera natural, como el caminar erguido o el del lenguaje. Otros piensan que cuando la escuela le enseña a leer al niño, ya no hay necesidad de involucrarse. Otros en cambio, agobian a los niños con preguntas como “¿qué es lo que acabas de leer allí? ¿Qué quiere decir eso?” Pennac explica que hay que darle el deseo de aprender, tomando en cuenta la presencia de interés.
El niño es un buen lector desde el comienzo y lo seguirá siendo si se nutre su entusiasmo, en lugar de poner a prueba su idoneidad, si estimulamos su deseo de aprender, si ayudamos a que sientan el placer de la lectura.
Debemos comenzar a leerles gratuitamente sin preguntar si entendió. A veces llegan a dormirse, a veces nos pedirá que releamos el mismo cuento para saber si no lo soñó, hasta que decida cambiar de texto e ir a otro. Veremos pronto el progreso cuando una noche diga que nos salteamos una línea. Tomará el libro y señalará dónde y la leerá. Otra noche querrá leer con nosotros, otra querrá comenzar él, y una noche dirá hoy leo yo. “Es fácil volver a encontrarlo. Basta con no dejar pasar los años. Basta con esperar la caída de la noche, abrir de nuevo la puerta de su cuarto, sentarnos a su cabecera, y retomar nuestra lectura común. Leer. En voz alta. Gratuitamente. Sus cuentos preferidos.”
La necesidad de leer es un dogma que el chico tiene en su cabeza. Hay que leer para aprender, para triunfar en los estudios, para informarnos, para saber quienes somos, donde vivimos, adonde vamos, para conocer la memoria del pasado, para no repetir las tonterías de los abuelos, para evadirnos, para buscarle un sentido a la vida, para ganar tiempo, para sacar provecho de experiencias anteriores, para iluminar nuestro presente, para comprender los fundamentos de nuestra civilización, para alimentar nuestra curiosidad, para distraernos, informarnos, cultivarnos, comunicarnos, para ejercer nuestro espíritu crítico.
Explica que leer se aprende en la escuela pero amar la lectura no. Pennac pone en claro que la lectura es un acto de resistencia a las contingencias familiares, sociales, culturales, etc. Que a veces se lo utiliza como tema de conversación, como estrategia de comunicación. “El verbo leer no tolera el imperativo”
El autor también nos explica que si nos planteamos el problema del tiempo para leer es porque no existe el deseo. También realiza una crítica a como tratamos los libros, como los maltratan desde las editoriales, como los mal escriben los autores, como los clasifican y estudian las universidades.

17 comentarios:

  1. donde puedo descargarlo, lo he estado buscando

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  2. Yo lo encontré... no sé dónde...

    Se los mando, si gustan.

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    1. MANDAMELO PORFA!!! andrea.ghirin@hotmail.com

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    2. podrias enviarmelo te lo agradeceria muchisimo
      jesusjaviersa@gmail.com

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    3. podrias enviarmelo te lo agradeceria muchisimo
      jesusjaviersa@gmail.com

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    4. Hola, podrías por favor enviarmelo, lo necesito con urgencia, muchas gracias marcador10@gmail.com

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    5. Hola, buen día me harias el favor de enviarmelo? Te lo agradeceré. Gracias
      olirodriguez@gmail.com

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    6. Eso es genial yo lo he buscado y nada me lo enviarías por favor. lulujimgon@live.com

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  3. Indigente iletrado, ¿podrías enviarlo?

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  4. Indigente letrado me urge para mi nieto, se los pidierón en la escuela y lo he buscado por todos lados, porfis olirodriguez@gmail.com

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  5. Indigente Iletrado, me parece interesante, me gustaría leerlo completo me lo enviarías por favor

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  6. podrían enviarme el libro lo necesito muchísimo, solo tengo una breve y esta muy interesante, me gustaría leerlo completo..angelk-53@hotmail.com

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  7. AMIGO, QUISIERA RECIBIR EL LIBRO DE PENNAC YA QUE PRETENDO ABORDARLO CON MIS ESTUDIANTES, TE LO AGRADECERÍA TANTÍSIMO!

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