Cariño, juguemos a que soy una espía...
Hasta que llegue a la mayoría de edad, la bella Caroline Trent vive a merced de Oliver Prewitt, su codicioso tutor, y de su repulsivo hijo Percy. Y justo cuando está a punto de alcanzar esa tan ansiada libertad, Percy intenta seducirla violentamente. Caroline le dispara y huye. Asustada, decide esconderse hasta la fecha en que pueda tomar legítima posesión de sus bienes.
Pero no le será tan fácil; el apuesto Blake Ravenscroft la confunde con una espía de Prewitt y la secuestra. Al darse cuenta de la equivocación, ofrecerá refugio a la joven hasta que ella pueda regresar a su finca. No es fácil la convivencia entre una chica con temperamento y un hombre que está acostumbrado a que sus órdenes se cumplan. Pero las aparentes diferencias no impedirán el inevitable surgimiento de la pasión, que tal vez se convierta en un amor para toda la vida.
Agentes de la Corona: 1. Cómo atrapar a una heredera 2. Cómo casarse con un marqués
Nube de etiquetas: Regencia, Espías, Tutores abusivos, Convivencia forzada, Explícito. | Datos adicionales: Título original: To catch an heiress Editorial: Titania Páginas: 320 Publicado originalmente: 1998 Publicación de esta edición: 2022 Género: Romance histórico, Romance erótico.
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Sobre la autora:Julia Quinn (1970), Julie Pottinger, es una de las autoras estadounidense de romance histórico más vendidas. Tiene una licenciatura en Historia del Arte e intentó estudiar Medicina, pero lo dejó para dedicarse a escribir.
Cuando comencé a leer
El duque y yo, primera novela de la saga
Bridgertons (
reseña aquí) no me imaginé que terminaría leyendo casi toda la colección de obras de Julia Quinn. Y eso teniendo en cuenta que no me gustó mucho ese primer contacto. Sin embargo,
las historias de esta autora tienen su sello distintivo de adicción asegurada. ¿Quién soy yo para resistirme a un entretenimiento así? Pues aquí estoy, veintipico novelas más tarde, leyendo
el primer libro de la bilogía Agentes de la Corona: Cómo atrapar a una heredera.
Lo malo es que no me gustó. No me agradó nada el galán. No me cerró la protagonista. No me interesó la trama. Lo único que se salva es el estilo de Quinn, que logró que no tirara el libro por la ventana. ¿Por qué no me gustó? Buen momento para recordar que mi opinión es completamente subjetiva.
Empecemos despacio. El galán es un hombre solitario, que rehúye a los sentimientos y que decide arriesgar su vida en servicio a la Corona Inglesa. Un espíritu atormentado que vive perseguido por un recuerdo muerto (poético para no spoilear). Está demasiado atado a su pasado en el noventa por ciento de la historia y su "problema" se soluciona en una escena. ¿Qué pasó con esa construcción? Nada, solo era un obstáculo para darle profundidad a un charco. Y es un mal profesional, nadie puede cometer tantos errores sin ser despedido de su trabajo (eso es un problema para la trama, porque obviamente no aporta nada al misterio). No me agrada su actitud hacia la protagonista tampoco. En definitiva, no me gustó.
La protagonista es insípida (siendo suave) y la mitad de sus acciones no tienen un sentido lógico. No logré simpatizar con ella y esa necesidad constante de agradar. Además, ¿cómo es posible que se enamore tan rápido? La química es completamente inexistente entre estos dos, no me cerraba para nada que su "enamoramiento" ocurriera justo cuando el tipo es tan desagradable. Ni siquiera las escenas picantes le daban credibilidad al asunto.
La trama es sencilla: esta historia de espías ingleses durante la guerra contra Napoleón queda corta y no logra sembrar un verdadero suspenso (más allá de que las pocas escenas de acción quedan completamente sin efecto real). Una trama sosa, con personajes huecos... No hay nada que no te veas venir, los enredos son tan obvios y las soluciones tan tontas que lo único que hace que sigas leyendo es el impulso por saber (realmente saber) si es posible caer tan bajo. Y no, una novela de romance no conlleva un mal misterio en favor del ambiente rosa. Se puede tener ambos condimentos y salir airoso. Este no sería el caso, pero existen esos libros, lo sé.
Parte del encanto del estilo de Quinn es lograr que algo básico sea entretenido y emocionante. Eso se mantiene. Por mucho que la novela me pareciera mala, seguía leyendo, no podía parar. Odiaba a Blake y detestaba a Caroline y una gran parte de mi quería que alguno de los dos muriera (o ambos). Sin embargo, seguía leyendo... gracias a los personajes del mayordomo y la cocinera (que ponían mucho humor a sus escenas) y gracias al misterioso y asertivo James que sabía cortar con tanta dulzura con un par de palabras bien ubicadas.
Pero a pesar de la buena pluma de Julia Quinn, que logra atraparte contándote como sirvieron jamón para cenar, esta vez no puedo recomendarles este libro... A solo que quieran regalarle algo a sus enemigos, entonces Cómo atrapar a una heredera es perfecto para ese plan maquiavélico.
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