Séptimo Aniversario

martes, 1 de octubre de 2019


Algunos planifican su vida de enero a diciembre, yo lo hago en Octubre. Mi blog ha marcado una línea en mi historia, un antes y un después, ha pasado a ser parte de mí tan profundamente que ya no sé donde empieza Natasha y donde termina Nanny. Durante muchos años, la dedicación era total, la pasión era indiscutible y hubiera llegado a hacer cualquier cosa con tal de que mi blog fuera el mejor.

Pero nunca fue el mejor. He cometido errores, descuidos y me he dejado llevar por la pereza. Me dormí en los laureles. Abracé un dolor, una furia constante y un ego herido. Me enojé conmigo misma y lo trasladé a palabras. Me vi sola. Fui infeliz.

El blog es una parte importante de mi vida y de mi personalidad. Y no siempre me hizo bien. Si no lo reconozco ahora, que ya llevo siete años con esto, no sé cuando podré hacerlo. Me presioné para llegar a fechas imposibles, viajé a horarios peligrosos para no perderme algo que en el fondo no me interesaba. Creía que me reunía con amigos y también con personas que me trataban como si fuera única, cuando solo era una más del montón. Me olvidé o preferí olvidar que una pasión por los libros era para otros un negocio, una transacción que si no presentaba beneficios no servía. Me lo recordaban y volvía a ignorarlo. Porque es un mundo hermoso y emocionante. Conocía a autores, me regalaban libros, obtenía acceso a funciones privadas, descubría el detrás de escena, participaba en charlas, recibía sus comentarios que me animaban a seguir. Eran momentos que valían la pena.

¿Saben qué es lo más tremendo de todo? Que volvería a hacerlo. Sin dudarlo. Volvería a viajar equivocándome de colectivos a medianoche en zonas que desconocía, volvería a quedarme sin dormir para terminar un libro antes de la función privada de la adaptación, volvería a decidir no estudiar para un examen por hacer una reseña, volvería a creer en las mismas personas que me decepcionaron.

Pero, me hago vieja y más gorda con el paso de los días y siento que ya no estoy para estos trotes. Deberé pedir perdón, clemencia, y hacer lo que pueda con el tiempo que tenga y con la plata que tenga. No será lo mismo, así que no les pediré que me sigan, que me lean, como era antes. Les agradezco que me hayan acompañado hasta este séptimo aniversario (si es que aún queda alguien ahí). Se los agradezco muchísimo.

Seguiré con el blog, claro que sí, me cuesta muchísimo separarme. Pero, seré políticamente incorrecta, usaré todas las malas palabras que quiera (mandaré a la mierda a todos los guachos que me jodan), haré lo que me plazca y cuando algo no me cierre, serán los primeros en enterarse. ¿Cambiaré la temática? ¿Dejaré de hablar de libros? Claro que no, ¿de qué otra cosa podría hablar si es lo único que conozco? ¿Dejaré de hacer sorteos? En parte y lo lamento, pero me recurren muchos gastos que no estoy capacitada para tener y me mete en compromisos apretados y se me cae la cara de vergüenza cuando me atraso al enviar algo. No quiero tener más problemas con nada ni nadie. Si consigo que alguien colabore para sortear algo, genial, de lo contrario, no sacaré nada improvisado de la galera. ¿Y cómo voy a obtener colaboraciones si esto se cae al tacho? Seamos positivos, en el fondo ya no las necesitamos (se larga a llorar). No sé si se dieron cuenta, pero ya no contamos con patrocinadores. Estamos solos en el mundo.

Es lo que hay. Veremos qué puedo hacer con esto.
Disculpen si los agarré para catarsis.
Gracias por estar.
¿Feliz séptimo aniversario?
¡Feliz Séptimo Aniversario!

Día del Bibliotecario

viernes, 13 de septiembre de 2019


El 13 de Septiembre es el Día del Bibliotecario. En este mes tan popular para las efemérides (8, día Internacional de la Alfabetización, 11 día del Maestro, 17 del Profesor, 16 y 21 del Estudiante, 23 de las Bibliotecas Populares y muchos más) y en consideración de que estoy cursando las carreras de Bibliotecología y Bibliotecaria de Instituciones Educativas, quería traerles esta pequeña reflexión acerca de una de las profesiones más queridas en el ámbito del Libro.

¿Por qué hoy? En 1943, se anunció la Biblioteca Pública de Buenos Aires (hoy nuestra importantísima Biblioteca Nacional) y los nombramientos de Dr. Saturnino Segurola y Fray Cayetano Rodríguez como primeros bibliotecarios.

¿Qué es un bibliotecario? Más allá de acomodar libros y pasar un plumero a los mismos (como seguramente está en el imaginario popular), los bibliotecarios son profesionales de la información, es decir, están capacitados para manejar y organizar grandes cantidades de información en cualquier tipo de formato (más allá del libro físico) y para ser intermediarios entre esa información y el usuario que la necesita, instruyéndolo a acceder, a manejarse con autonomía y a alfabetizarse.

¿Siempre hacen lo mismo? No, dentro de la profesión y dependiendo en qué tipo de biblioteca se encuentren, pueden catalogar y manejar la colección (adquirir, descartar, curar), ser referencista o representante, investigador o bibliógrofo, etc.

¿Dónde puedo estudiar? Es una carrera, no un curso, y como tal puede estudiarse en la Biblioteca Nacional o en otros institutos (como en Luján, San Miguel, La Plata, etc.) y a través de distintas modalidades (presenciales, semi presenciales, etc.). Dependiendo de su titulación, la duración de la carrera es generalmente de tres años.

¿Dónde puedo trabajar? Existen diferentes bibliotecas: públicas (del Estado), populares (de la Comunidad), educativas (primarias, secundarias), especializadas (como la Biblioteca del Docente), parlamentarias (de Embajadas), especiales (para no videntes, etc.) y la nacional. Otras empresas privadas pueden requerir nuestros servicios también (algunas editoriales deberían revisar el CDD que les ponen a sus libros)

Más allá de la carrera, que es muy interesante y mucho más técnica de lo que creí cuando me anoté, hay muchas formas de participar si nos interesa:

Como lectores, como BBB, como usuarios de redes sociales, los invito a:

- Ir a las Bibliotecas a leer y a estudiar (suelen ser espacios perfectos para eso)
- Ser socios de una Biblioteca Popular, hay muchísimas y cualquier aporte que podamos darles es importantísimo, ya sea abonando una cuota (que suele ser a voluntad) o ayudando con donaciones o voluntariado.
- Donar libros que ya no queremos a las Bibliotecas
- Compartir en redes nuestras visitas a las Bibliotecas. Muchas veces tenemos una Biblioteca (pública o popular) cerca y no lo sabemos. Además, nuestras experiencias pueden impulsar a otros a ir.
- Animarnos a pedir libros para leer en casa o para agrandar la colección de la Biblioteca.
- Participar de actividades de la Biblioteca o proponer actividades. ¿Te imaginas impartiendo un Club de Lectura? ¿Un taller de escritura?

[Apoya a una Biblioteca Popular | Descubre lo que tiene para ofrecer una Biblioteca Nacional]

¿Conocés una Biblioteca cerca de tu casa?
¿Qué es lo que más te gusta de la Biblioteca?

Reseña de Serie | Apache

miércoles, 11 de septiembre de 2019



Apache
La vida de Carlos Tévez

Reparto principal: Balthazar Murillo, Sofia Gala, Alberto Ajaka, Vanesa González, Patricio Contreras, Diego Pérez, Matías Recalt, Osqui Guzmán, Roberto Vallejos, Diego Gallardo, Boy Olmi, Yésica Glikman, Carlos Tévez
Temporada: 1
Capítulos: 8
Duración: 45 minutos
Género: Drama, deporte, biográfico
Año: 2019
Estado: Finalizado

¿Sos de Boca? No, soy de Independiente. ¿Qué hace esto acá? ¿Por qué viste la serie? Primero, porque Netflix te persigue para que veas sus producciones de una manera que raya en el acoso. Segundo, porque el actor protagonista se parece a mi hermano. Tercero, porque las obras biográficas me pueden.

La miniserie es un continuo subibaja. Por momentos, te atrapa completamente. La acción, los personajes violentos, el siempre esperar lo peor, te mantienen alerta. Pero, las malas actuaciones y el desdibujo del escenario principal te sacuden, te hacen perder el interés y terminás chequeando el celular.

Vayamos por partes. La historia se centra en Carlitos, un adolescente que juega bien al fútbol y vive inmerso en un ambiente peligroso, aunque su familia intente, como puede, mantenerlo seguro y feliz. También es la historia del Uruguayo, su mejor amigo, que se sostiene en un precario equilibrio entre la vida sana que le requiere el club y la junta drogadicta que le da su hermano. Y por último, pero no por eso menos importante, es la historia de un barrio regido por la droga, donde no es seguro salir ni de noche ni de día, donde los muertos y las balaceras son más aceptadas que la presencia policial. Sumemosle a todo esto, la veracidad (siempre cuestionable) biográfica de algunos hechos, que nos pone los pelos de punta.

La contracultura o aquella parte de la cultura argentina que muchos quieren ocultar y que otros sienten orgullo de llevar, dictará las pautas en cada escena. El barrio se alzará como un personaje más, con escenarios donde la pobreza y la violencia resaltan. Podría estar mejor construido, pero lo que tenemos es suficiente para ilustrar la cotidianidad de los vecinos.

El punto más flaco es la actuación. Tal vez juzgamos con demasiada dureza a las producciones nacionales (quizás es algo que ocurre en todos los páises), pero hay muy pocos actores que logran transmitir credibilidad (o simplemente algo) en los papeles que les tocaron. Balthazar Murillo es bastante correcto, pero la escalada temporal en las últimas escenas no le favorecen. Sofia Gala en su papel de Fabiana es completamente desconcertante, raya lo bufonesco. Ajaka y González, ambos interpretan a los padres de Carlitos y son los que más se lucen.

El pilar de la serie es la bipolaridad que se va construyendo entre los dos amigos, una grieta profunda y que, hacia el final, resulta que sí teníamos un foreshadowing (presagio, anticipación en la trama que justifica el cierra de la misma) aunque contagiado por hechos que rompen la credibilidad de los acontecimientos y que por eso mismo echan todo a perder. Ahora, ¿eso fue intencional o se les escapó de las manos? ¿Cómo es posible que la serie se promocione como la vida de Tévez, cuando eso es lo que menos importa? ¿Se buscó el efecto inmediato, el entretenimiento simple pero efectivo, dejando de la lado la calidad de la trama? No podemos pedir mucho.

Apache entretiene y el público al que va dirigido se sentirá satisfecho con el resultado. Las apariciones a modo de testimonio del jugador en la apertura de cada capítulo intenta recordarnos el espíritu biográfico y estimular a los hinchas a continuar viendo una miniserie que no perdurará en la memoria de los espectadores.


EDUM #102 | Diez sagas que no he terminado

martes, 10 de septiembre de 2019


Hace mucho tiempo (demasiado como para decirlo) que no hago una entrada para esta sección. Pero, ayer entré en modo filosófico y resolví volver a traer algunas cosas que me gustaban. ¿Quizás traje a la vida al monstruo Frankenstein? ¡Quién sabe!

Esta sección se llama EDUM (Espacio de un Martes) ¿En qué consiste? En dejar a un lado las reseñas y demás publicaciones habituales del blog, para escribir sobre una consigna divertida.
Hoy les traigo la consigna: "Diez sagas que no he terminado". La última consigna fue "Diez libros más uno que no recomiendo".


Saga Renacimiento (Tercera de Cazadores de Sombras): ¿Podrá Cassandra tenerme piedad? Aunque me puse muy al día con la saga en general. La nueva saga me tiene a mal traer. Son demasiado gorditos (y si bien amo los libros así cuando tengo vacaciones) e ir al trabajo con semejante peso me está matando.

Los cien: abandoné en el primer libro. Tendría que haberme dado cuenta con semejante portada falopa, que la historia no era para mí. Me dicen que la serie no se parece nada y que es muy genial. Quizás algún día la vea, los libros no, no no. Jajaja, pueden chusmear mi reseña acá.

Renegados: Amé con locura el primer libro y tengo la continuación anotada en mi Lista de Deseos (¿escuchaste Papá Noel?), pero los libros están cada día más caros y la Universidad me obliga a comprar las lecturas obligatorias para las cátedras y yo sufro. Mucho. Sin embargo, no pierdo la esperanza... Quizás para mi cumple, que es el mes que viene, o para fin de año... *inserte carita triste*

Las cónicas de Kane: ¿Qué pasó, Riordan? Antes eras chevere. Leí casi todo lo que Riordan tiene para darme, pero esta saga en concreto me dejó estancada en el primer libro (La pirámide roja). No logro conectarme con los personajes ni con la mitología que me es muy lejana. No descarto algún día seguir, pero por ahora, no.

Dune: Si bien se publicó en Argentina como una trilogía, esta es una extensa saga que escribió primero Herbert y que luego continuó su hijo. Los dos primeros libros me tenían obsesionada, podía cantar la geografía de Dune si alguien preguntaba. Pero en el tercer libro ocurre algo... Horrible. Y lo que ocurre, le ocurre a mi personaje favorito, al que era (hasta el momento) el mejor personaje femenino que había leído en muchísimo tiempo. Y como eso que ocurrió no me gustó nada, abandoné la idea de continuar leyendo la saga. Le dije chau.

El juego de Ender: Aquí pasa algo peculiar, que ya tiene un antecedente similar en mi vida. No recuerdo en dónde me quedé. Sé que leí como tres o cuatro, pero no tengo idea de en donde quedé parada ni qué me falta comprar. Sumale a eso que los libros son difíciles de hallar y que hay dos líneas de lectura sugeridas y no sé cuál es la que había arrancado. Me da mucha vagancia empezar de cero, así que Ender queda pendiente para los años dorados de mi jubilación.

El cuento de la criada: Ahora que de una manera extraña esta novela que era autoconclusiva se ha convertido en parte de una saga o algo por el estilo, me queda claro que no voy a comprar nada que le siga. La novela me gustó, pero no lo suficiente para subirme a la ola de admiración. Pueden leer la reseña aquí.

La caída de los reinos: Tengo dos de los muchos libros que compone y el hecho de que haya cerrado SM en nuestro país me da mucho bajón, así que quedan guardaditos.

Illuminae: No tengo idea de qué pasó con esta saga, así que no me molesté en leer el primer libro.

Extraños: Es el bodrio hecho libro, infumable. Una pésima lectura y aunque me queden muchos "misterios" sin resolver ni loca me leo el segundo libro. Y nadie que conozca me contradice, así que loca no estoy.


Y eso fue todo.
¿Abandonaste alguna saga? ¿La dejaste en pausa?

Mary B de Katherine J. Chen

lunes, 9 de septiembre de 2019


En Orgullo y prejuicio, Jane Austen narra las desventuras de una familia inglesa de fines del siglo XVIII. Una familia con cinco hijas, que según los cánones de la época deben encontrar marido o consagrarse a la infelicidad. Cuatro de ellas están bien encaminadas: son bellas o son frívolas y risueñas, algo que los maridos que soñaban encontrar agradecían. El problema es la quinta, Mary, que carece de todos esos atributos. Es, en cierto modo, una mujer rara; sólo encuentra felicidad en la lectura. Su destino está prefijado: hacer compañía y cuidar a su madre. 
A partir de este personaje y del fabuloso mundo de Jane Austen, Katherine J. Chen, escribió un libro fascinante. Transcurre antes, durante y después de Orgullo y prejuicio, y es a la vez una nueva mirada al mundo allí construido y la reversión de la vida entera de Mary, que en la novela de Austen quedaba casi en sombras. Narrada en primera persona por su protagonista, Mary es aquí una heroína cauta y moderna, alguien que desafía las convenciones de su tiempo y su familia. Con una escritura exquisita, Katherine J. Chen rinde homenaje al clásico de Jane Austen, y va un paso más allá: imagina con felicidad la vida de una mujer que desarrolla su talento, que se permite con naturalidad la imaginación y el amor. Libertad en lugar de ostracismo, independencia en vez de sumisión.
Mary B
La historia jamás contada de Orgullo y Prejuicio
Libro único
Datos adicionales:
Ya a la venta
Edhasa
Riverside Agency
408 páginas

Sobre la autora

Katherine J. Chen (31 de julio de 1990) se graduó en la Universidad de Princeton. Mary B es su primera novela.
Mary B es una reescritura fragmentada de la famosa e inigualable novela de Jane Austen, Orgullo y prejuicio. Hay dos grandes barreras que se interponen entre el libro y los lectores. Primero, que Chen no es Austen y por lo tanto, aunque intente recrear parte de su estilo, obviamente no lo alcanza y pronto notamos que lo destituye. Segundo, que los lectores le han tomado mucho cariño a los personajes y cambiarlos, aunque mínimamente, resulta en una natural aberración.

Mary es la hermana del medio, nada bonita ni suspicaz, obediente y silenciosa. Ni los padres ni el resto de las hermanas la tienen muy en cuenta, el lector de la obra original tampoco. Un personaje secundario al que se le da voz en una novela propia y que no termina de creérselo. A veces abusa de ser la narradora, otras simplemente es un personaje más. Rompe la pared para llamarnos la atención y como perritos falderos le hacemos caso, aunque no nos guste el rumbo que toman las cosas no podemos despegarnos de la lectura. Queremos saber hasta dónde llegará.

Dividida en tres partes, más un prólogo y un epílogo, retomaremos a los Bennet desde la perspectiva de una mirada más pesimista y predispuesta a ver los defectos de cada personaje. ¿Acaso Lizzy no era un poco sensible al amor propio? ¿Acaso no era Jane solo belleza? ¿Ya no proclama el coronel que se casaría por dinero y no por amor? ¿Acaso Darcy... Okey, no nos metamos con Don Perfecto. Las pequeñas falencias que tenían sus personalidades en la novela original se ven aquí exacerbadas. Esto hace que la obra se separe del canon, para mostrar una veta oscura y hace la historia interesante aunque demasiado susceptible de críticas.

Los minitextos que se nos ofrecen a medida que la novela avanza, creaciones de Mary inspiradas en sus experiencias, son una pista bastante sugerente del destino que le espera a la mano que las esboza. Es interesante notar como cambia su estilo, como madura, enriqueciendo sus textos. Un pequeño juego, lo único que hace realmente bien, su talento para escribir y leer. Generosamente, se olvida del piano por el cual era famosa.

El resultado es una novela que actúa como fiel reflejo de su protagonista. ¿Puede conseguir una muchacha fea, sin títulos ni dinero al amor verdadero? No puedo darles esa respuesta, porque Chen no nos da lo que queremos y nos cierra la historia con un final triste, pero adecuado al curso de acción y al romance prohibido que no terminamos de creer.

¿Se puede leer este libro sin leer previamente Orgullo y prejuicio? Sí, pero no se puede juzgar a la obra original en base a esta reescritura de la misma, porque ambas circulan en caminos muy separados. Soy fan de Lizzy y Darcy, ¿voy a odiar esta historia? Sí y no. Si no podemos separar nuestro fanatismo para entender que las reescrituras y las reinvenciones son aún más deliciosas cuando no tienen nada en común con la original, no podremos disfrutar esta novela.

¿Me gustó este libro? La simple mención de los personajes que me son tan queridos fue motivo suficiente para sumergirme en esta lectura y el encadenamiento de sucesos escandalosos fue la razón por la que me quedé leyendo. Me encantó el aporte de Chan a reconstruir el personaje tan odioso del señor Collins, la última conversación donde apareció Lydia y la utilización de ciertos gestos tan icónicos de la novela original. ¿Qué no me gustó? El recurso trillado de matar a un animal (aunque marque la correlatividad de dos almas), el poco espacio temporal entre tragedias y la decisión de dejar sin una resolución a nuestra principal pregunta: ¿puede uno ser amado en la campiña inglesa?