Tutorial para Estudiantes: Finales, tesis, apuntes y más

jueves, 1 de febrero de 2018


Febrero es sinónimo de tortura estudiantil para muchos. Para aquellos que estén en el secundario, puede ser el último mes de vacaciones o el inicio de prepararse para dar exámenes. Y muchos universitarios estarán preparando finales o la tesis. A lo largo del año anterior, me han preguntado si al estar en ambas veredas (la de estudiante y la de profe) tengo algún consejo que dar sobre el estudio. Considero que hay muchas cosas que deben ser descubrimientos personales, pues no todos funcionamos igual. Sin embargo, hoy les he preparado un compilado de tips, consejos y trucos, que forman este Tutorial para estudiantes: ¿cómo ser un buen alumno? (¿eso existe?), ¿cómo aprobar un examen?, ¿en qué horario conviene estudiar?, ¿cómo hacer una tesis?, ¿cómo tomar apuntes?, ¿cómo hacer fichas bibliográficas?, ¿cómo subrayar un texto?, ¿cómo debo organizarme si tengo varias materias que rendir? Espero que les sirva de ayuda.

¿Cómo ser un buen alumno? (¿eso existe?)


No quiero derribar un mito, pero un buen alumno no es aquel que se mantiene callado, no hace lío, escucha al profe, estudia de memoria y aprueba. Un buen alumno es aquel que cuestiona, que hace que el docente "reviva", que infiere información, que desarrolla un pensamiento propio sobre los contenidos y que se automotiva en el proceso de aprendizaje.

No todos podemos ser buenos alumnos en cada momento del día, pero debemos intentarlo a la hora de estudiar. Si estás en el secundario, puede que pienses que lo tienes más difícil que los universitarios, que han elegido la carrera a la cual se quieren dedicar y que por eso lo hacen por placer. Sin embargo, todas las carreras tienen materias que no nos gustan del todo o, peor, profesores que no nos agradan. Cae en nosotros, los estudiantes, conseguir la motivación adecuada para tener una actitud positiva frente al desafío.

El miedo a fracasar o la indiferencia hacia el resultado no son buenas actitudes. Rendir mal no es la muerte de nadie (no saben cuántas veces digo esa frase). Pero no esforzarse es una falta de respeto para con uno mismo. Y hacer trampa no es ganar. Cuando hacía suplencias en escuelas secundarias, los alumnos me preguntaban si alguna vez me había macheteado. No me creían cuando les decía que no. Pero tampoco es que aprobara todas las pruebas. Cuando no sabía algo, dejaba el espacio en blanco. Cuando no había estudiado nada, entregaba en blanco y recibía un gran uno de color rojo. No voy a mentirles, yo era una adolescente extraña y sentía cierta satisfacción al ver el uno.

Para motivarnos en busca de convertirnos en la mejor versión de uno mismo, podemos utilizar ciertos recursos como salir de la zona de confort o, al contrario, decorar y mimar con esmero nuestro lugar de estudio (sea nuestra habitación personal o un lugar en la mesa familiar). Mi madre, por ejemplo, no puede leer ni estudiar nada, si la casa está desorganizada. Primero necesita un orden exterior, para encontrar un orden interior. En cambio, a mí me gusta ir al patio o estudiar en cafeterías, ya que en mi casa encuentro demasiadas tentaciones que podrían desconcentrarme.

Es muy útil organizar la semana o mes disponible para estudiar. Ser realista con los plazos es algo primordial. A mí me gustaría rendir todas las materias en un mes, pero no se puede (lo hice el primer año de la carrera y les juro que no lo vuelvo a hacer nunca, sufrí ataques de ansiedad y pesadillas espeluznantes). Hacer resúmenes, tomar pausas para refrescarnos y estudiar en equipo también funciona.


¿Cómo aprobar un examen?


Muchos dirían suerte y, aunque ese puede ser un factor (uno nunca sabe), lo principal es saber que has dado lo máximo. Es importante ir bien descansados (nada de estudiar la noche antes), hidratados y bien bañados (no tienen idea las cosas que se ven).

Principalmente hay que evitar el estrés. No comas pesado, separa la libreta de calificaciones, tu ropa, la mochila, carga la SUBE. Todo, la noche anterior. Duerme. Levántate en el horario adecuado (ni muy temprano ni muy sobre la hora). No te olvides de desayunar y de tomar bastante agua (especialmente para los latinoamericanos, que rendimos con treinta y cinco grados). Si rindes a la tarde o noche, no te esfuerces en intentar asimilar nuevo contenido. Solo repasa aquello que ya hayas estudiado.

Al momento del examen, si es escrito, lee toda la evaluación antes de comenzar a escribir. Si es oral, no te olvides de mostrarte agradable con tu mesa examinadora (los buenos modales nunca pasan de moda y ganan muchos puntos). Revisa antes de entregar tu hoja y antes de que te pidan que te retires del examen oral, coméntale al profesor que también te has leído los módulos que no te ha preguntado y que estás dispuesto a seguir hablando (si te preguntaron justo sobre lo que no sabías y le ves cara de malo al profe, sé sincero y dile lo que sí has estudiado y por qué te pareció más importante estudiar aquello).

Estás pensando que todo esto es muy básico. Sí, es básico. Porque venimos rindiendo exámenes desde la primaria. Lo único que cambia es la dificultad progresiva en los contenidos y las caras de los profes. Si has estudiado correctamente, no debes temer al fracaso. Y si el éxito te elude, solo recuerda que se aprende más de un error, que de un acierto azaroso.

¿En qué horario conviene estudiar?


Hay algo muy interesante respecto al horario. Mi hermano asevera que solo puede estudiar de noche. En cambio, yo solo puedo estudiar de día (y después de dormir apaciblemente). Mi mamá es de las madrugadoras. Científicamente está comprobado que, sin importar si estudias de día o de noche, se logrará un rendimiento óptimo cuando la cantidad de horas que le asignes al estudio se balancee con la cantidad que utilizas para dormir.

Sin embargo, al igual que una máquina que funciona mejor cuando recién la prendes que a cuando estuvo trabajando ya varias horas y comienza a sobrecalentarse, nuestro cerebro está más activo cuando recién nos despertamos.

¿Cómo hacer una tesis?


Lo primero que debes hacer es analizar tus opciones. Generalmente, uno busca enfocarse en aquellos temas que le apasionan (Literatura rusa), pero también sirve intuir que es lo que esperan de ti (Literatura en la secundaria). Así que hay que seleccionar un tema y limitar la temática a tu campo de estudio. A partir de ahí, hay que buscar y recopilar información que te sirva para construir tu tesis.

Una vez que tengas todo considerado, es hora de buscar un tutor. Puede que haya muchos docentes que te caigan bien, pero ¿son la persona indicada para ayudarte? ¿Son responsables? ¿Te atenderán el teléfono cuando tengas dudas? En algunas universidades no se estila tener tutor, lo que puede complicarte un poco. En ese caso, busca un equipo de apoyo en otros estudiantes que también estén atravesando el proceso de crear una tesis.

Has revisar tu trabajo por profesores de confianza o compañeros en los que confíes. No te olvides de expresarte de manera clara, pero utilizando el vocabulario específico e indicando las fuentes. No te estreses, la construcción de una tesis requiere de tiempo y dedicación.

¿Cómo tomar apuntes?


1. Nada de tablets, computadoras ni celulares. Busca un cuaderno anillado de tapa dura y una lapicera de trazo ágil (esto es muy importante) y no uses colores mientras estás en la tarea de tomar apuntes.
2. El tomar apuntes en papel es mucho más práctico y rápido. Corregir algo sobre el momento o volver atrás para añadir información te tomaría mucho menos tiempo que si lo haces en un formato digital.
3. ¡Cuidado con la letra! Escribir rápido puede hacer que tu letra se deforme y eso no te ayudará en nada. Un apunte ilegible, no solo es tiempo perdido, sino que es una clase irrecuperable.
4. La fecha es muy importante. A mí me ha pasado el cursar una materia en 2010 y rendirla recién en 2011. Es importantísimo saber cuándo tomaste el apunte, si corresponde a la cursada actual y el orden de lectura de los mismos.
5. No copies palabra por palabra lo que dice el profesor. Nunca lograrás alcanzar todo el concepto, a solo que el profesor hable muy lento. Además, hay muchos que se van por las ramas. Debes prestar atención e identificar qué es lo importante.
6. ¿Estás seguro de poner abreviaturas? Seguro que tuvieron algún profe o maestro en la escuela que les habló de lo importante que son las abreviaturas. Y lo son, pero hay que tener cuidado: utiliza solo aquellas que luego vayas a comprender. Puede parecerte genial poner "ACD" cuando el profe está hablando, pero si al llegar a tu casa, lees la hoja y no tienes idea de que esas siglas correspondían al Análisis Crítico del Discurso, estás perdido.
7. Flechas, dibujos y cuadros. No temas usarlos. Realizar un dibujo junto a un concepto que necesites tener más claro, realizar un diagrama de datos específicos, hacer un entramado de flechas para relacionar información o usar cuadros de doble entrada para las comparaciones. Todo ayuda, pero no te fuerces a usar algo que no es tu estilo.
8. Usa la página dividida en dos o en columnas. Ambos formatos te serán útiles si la materia que estás cursando necesita relacionar con contenidos previos (ver imagen derecha).
9. No dudes en poner "Importante", "Aviso" o signos de interrogación en aquellas partes que luego necesites revisar o tener en cuenta.
10. Tus apuntes deben ser personales, utiliza aquellas técnicas que más te sirvan y no pienses en escribirlos teniendo en cuenta al compañero que faltó o al amigo que sabés que vendrá a pedirte tus apuntes cuando se acerque la fecha del final. Es muy recomendable, que una vez por semana (o por día, si no trabajas) pases tus apuntes en limpio y de manera organizada.

¿Cómo hacer una ficha bibliográfica útil para el estudiante?


Las fichas bibliográficas sirven para catalogar los libros y no deben ser confundidas con las de contenido. A medida que uno va estudiando (ya sea la misma carrera o diferentes) va juntando libros académicos, módulos y fotocopias. Cuando estás cursando, es muy peligroso tirar textos de materias ya aprobadas, especialmente cuando hay correlativas que suelen volver sobre temas ya vistos. Para esos casos, es importante tener fichas bibliográficas en donde conste de qué material disponemos, si está completo y en buen estado, o si se lo hemos prestado a alguien. En mi caso particular, tengo en un cajón, varias tarjetitas con este tipo de información y me parecen muy útiles.

Una buena ficha bibliográfica para el estudiante debe especificar los siguientes datos de un libro (o fotocopia):

- Autor (nombre completo, apellido si son más de uno).
- Título de la obra
- Editorial
- Cantidad de páginas
- Si está completo (en caso de ser módulos y fotocopias)
- Año de cursada y materia a la que corresponde
- Breve temática del libro

¿En qué se diferencia con una ficha de contenido? Más allá de los datos comunes como autor y título, la ficha de contenido presenta un breve resumen de la obra, generalmente por capítulos, señala los conceptos principales y añade citas del texto que puedan resultar importantes. No suelo tener muchas fichas de este estilo, porque soy de resumir poco, me gusta más bien apoyarme en los apuntes y en subrayar directamente el texto (sí, incluso si son libros de literatura) y eso nos lleva a lo siguiente...

¿Cómo subrayar un texto?


El error más común que se comete con el subrayado de un texto es realizarlo durante la primera lectura. Somos apurados, lo sé, pero no debe hacerse. Se subraya un texto en la segunda lectura, no lo olviden.

Hay quién subraya en lápiz y quien lo hace con resaltador. A mí me gusta un combinado de ambos con la utilización de post-it para los libros. Pero, lo necesario es tener a mano dos útiles para la tarea. Con uno marcarás el concepto, la palabra clave, lo importante. Con el otro, la explicación, la idea secundaria. No uses más de dos o terminarás haciendo cualquier cosa. Si hay algo que no entiendes, has un símbolo al costado, algo bien llamativo, así recordarás preguntarle al profesor o algún compañero. Pero no lo subrayes, porque podrías confundirte cuando repases el material.

Si una página está completamente subrayada, algo falló. Es imposible que contenga cada línea información super importante para estudiarla. En ese caso, repasala una y otra vez, intentando resumirla. Para esto, en caso de que hayas utilizado un marcador que no pueda borrarse, utilizaremos un post-it o un papel que pegarás sobre la hoja y donde escribirás la verdadera información útil. No te compliques demasiado, solo hay que practicar.

¿Cómo debo organizarme si tengo varias materias que rendir?


Personalmente, todo lo que voy a contarles lo tengo en un Bullet Journal que solo uso para las fechas de exámenes. Pero, puede aplicarse a cualquier agenda o cuaderno que tengas. Incluso puedes hacerlo en una imagen en la PC y ponerla como fondo de escritorio (te hará sentir culpable).

Durante el ciclo lectivo, es muy útil que anotes las tareas, los trabajos prácticos y los exámenes en una agenda y que cuentes los días que tienes disponibles entre una tarea y otra para que seas consciente del tiempo que necesitarás para realizarlo. Es muy recomendable, dedicar una hora al día a pasar apuntes y resumir módulos (esto te ayudará muchísimo para cuando llegue el momento de dar un final). Generalmente, sumarle a eso dos horas de estudio y una hora de repaso es lo más común.

Es importante que seas sincero contigo mismo y que al realizar tu horario de estudio tengas en cuenta que:

a) Habrá días donde no quieras hacer nada.
b) Tienes una vida más allá del estudio.

Al planificar tu horario de estudio para rendir una materia o varias deberías:

1. Elegir tres o cuatro horas corridas del día (puede ser de mañana, de tarde o de noche según habitúes).
2. Dentro de esas tres o cuatro horas, separar la última hora solo para repasar lo que estudies ese día.
3. Informa a tu familia que no puede molestarte desde y hasta esa hora, apaga tu celular y si debes estudiar usando la computadora, bloquea las notificaciones de las redes sociales.
4. Si has planeado estudiar solo dos horas (recuerda que una hora está apartada para el repaso), divide ese tiempo entre una materia que te guste y una que no lo haga (en caso de que rindas más de una), o cambia de libro si es muy extenso (módulo, fotocopia) luego de cada descanso.
5. Descanso, sí. Es importante que después de cada hora de estudio, te relajes unos cinco o diez minutos. Puedes escuchar una canción, jugar una partida en el Candy Crush; pero no realices una actividad de la que no puedas escapar en diez minutos como abrir Facebook o chatear con tus amigos.

Al día siguiente, en el mismo horario, sigue los mismos pasos. Pero para no agobiarte, cambia el orden en el que leerás las copias, o las materias a las que prestarás atención. Recuerda que la última hora siempre debe ser de repaso de los contenidos que aprendiste y no utilizarla para aprender algo nuevo.

¿Se puede escuchar música mientras se estudia?


Depende de cada quién. Particularmente a mí no me sirve, porque relaciono la música con actividades de relajación, más no de concentración. Pero si te interesa estudiar con música, aquí tienes un par de tips:

1. Escuchar música que te guste antes de la actividad de estudio puede darte el ánimo necesario para enfrentar la tarea.
2. No debes escuchar música que te den ganas de bailar y mucho menos de pensar en alguien especial. Busca canciones sin letra (solo instrumental) y que tengan un ritmo tranquilo.
3. La música clásica es tu aliada.
4. ¡Cuidado con el volumen! La música debe sonar de ambiente y no entorpecer tu voz interior (si es que tienes una).
5. Arma una playlist antes de ponerte a estudiar. Si vas a elegir cada tres minutos una nueva canción, no puedes concentrarte en los textos.
6. La playlist debe durar el tiempo que desees estudiar. Si quieres estudiar solo dos horas por día, pon canciones en la lista hasta que llegues a ese número (o lo más cerca posible).

Y eso es todo lo que tengo para ofrecerles,
si tienen algún otro recurso que les sirve para estudiar
no duden en dejarlo en los comentarios.
¡Mucha suerte en los exámenes!

4 comentarios:

  1. Wow que bien me hubiera venido este tutorial cuando estudiaba.. Ojala les sea de ayuda a muchos..

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  2. Hola Nanny!
    De verdad, te agradezco por esta entrada, la guardé en favoritos porque precisamente estoy buscando nuevas formas de estudiar (a pesar de que esté en el último año de la carrera) pero tendré que hacer la tesis en cualquier momento así que voy a necesitar toda la ayuda posible. Es tremendo que no he aplicado casi ninguna de las cosas que mencionas, lo único que probé fue lo de la música, lo que más conviene suelen ser las bandas de sonido de las películas, en su momento intenté con la de Charlie St. Cloud y The Black Swan.
    Muchas gracias por la entrada Nanny! ♥
    Saludos

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  3. NANNY QUE POST BRILLANTE!
    Ya terminé la carrera pero veo reflejado en tus palabras muchas cosas que aprendí con el tiempo y que me dieron buenos resultados.
    Me encanta que te involucres así, como estudiante y maestra, en los intereses de tus seguidores. ¡Espero que muchos aprovechen estos tips geniales!

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  4. Muchísimas gracias por este post Nanny, la verdad es que tus consejos de como organizarse si tengo varias materias que rendir me viene genial en estos días. Muchas muchas gracias, lo voy a usar, lo necesitaba con urgencia

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