El cuento de la criada de Margaret Atwood

domingo, 16 de junio de 2019


Amparándose en la coartada del terrorismo islámico, unos políticos teócratas se hacen con el poder y, como primera medida, suprimen la libertad de prensa y los derechos de las mujeres. Esta trama, inquietante y oscura, que bien podría encontrarse en cualquier obra actual, pertenece en realidad a esta novela escrita por Margaret Atwood a principios de los ochenta, en la que la afamada autora canadiense anticipó con llamativa premonición una amenaza latente en el mundo de hoy.
En la República de Gilead, el cuerpo de Defred sólo sirve para procrear, tal como imponen las férreas normas establecidas por la dictadura puritana que domina el país. Si Defred se rebela -o si, aceptando colaborar a regañadientes, no es capaz de concebir- le espera la muerte en ejecución pública o el destierro a unas Colonias en las que sucumbirá a la polución de los residuos tóxicos. Así, el régimen controla con mano de hierro hasta los más ínfimos detalles de la vida de las mujeres: su alimentación, su indumentaria, incluso su actividad sexual. Pero nadie, ni siquiera un gobierno despótico parapetado tras el supuesto mandato de un dios todopoderoso, puede gobernar el pensamiento de una persona. Y mucho menos sus deseos.
Los peligros inherentes a mezclar religión y política;  el empeño de todo poder absoluto en someter a las mujeres como paso conducente a sojuzgar a toda la población; la fuerza incontenible del deseo como elemento transgresor: son tan sólo una muestra de los temas que aborda este relato desgarrador, aderezado con el sutil sarcasmo que constituye la seña de identidad de Margaret Atwood. Una escritora universal que, con el paso del tiempo, no deja de asombrarnos con la lucidez de sus ideas y la potencia de su prosa.

The Handmaid's Tale:
1. El cuento de la criada
2. The Testaments
Datos adicionales:
Ya a la venta
Salamandra
Riverside Agency
352 páginas

Sobre la autora:


Margaret Eleanor Atwood (18 de noviembre de 1939) es una prolífica poetisa, novelista, crítica literaria, profesora y activista política canadiense. Es miembro del organismo de derechos humanos Amnistía Internacional y una de las personas que presiden BirdLife International, en defensa de las aves.
El cuento de la criada fue un boom, principalmente por la serie de televisión (que aún no vi) y porque ciertas figuras feministas famosas han tomado el libro como bandera, aunque en el prólogo Atwood afirma que no es un libro feminista. Sin embargo, el mensaje es tan impactante que no podemos obviar que se habla del poder excesivo en manos de hombres (gente con pene mala y, además, fanáticos religiosos). Y, aunque sí, es un buen libro, no puedo evitar quedarme con una sensación incómoda de disconformidad.

¿Puede una sociedad avanzada en derechos feministas cambiar de la noche a la mañana? La línea temporal en la novela es muy difusa, especialmente las referencias hacia el pasado de la protagonista y por amplitud a la sociedad en la que vive. Esto es algo que suele ocurrir en las obras de ciencia ficción, genero al cual pertenece esta historia, pero el manejo de la información que tiene la heroína es muy escaso. Podemos poner como excusa que todo es narrado por la chica y que al estar en el grupo desfavorable no tenga ni idea de lo que pasa en el "ahora"... pero, ¿qué tan tonta puede ser como para desconocer el "ayer"? ¿Acaso Atwood eligió una de esas mujeres descerebradas que viven su vida como una palmera? ¿De esas que odian al feminismo y que se ahogan en contenidos basura? ¿Puede ser analfabeta? ¿Jamás leyó un diario o vio la televisión? ¿No era importante contar eso? Un poco de aquello y un poco de lo otro. Vayamos por partes:

No desconoce absolutamente todo, solo lo más importante. Sí era un tanto anti-feminista, ya que hay varias escenas que lo introducen como factor (¿ironía de la vida? ¿enseñanza velada para aquellas que aún no son feministas?). No vivía como una palmera y no era analfabeta, era una graduada universitaria, trabajaba con libros, era medianamente intelectual. Al parecer no se actualizaba mucho en referencia a las noticias (¿te bloquean el dinero, nadie atiende tus llamadas, te echan del trabajo sin explicación y aún así no encendes la tele para ver qué miércoles pasa en tu país?).

Nuestra protagonista tiene información fragmentada. Como recurso literario puede llegar a ser interesante para atrapar al lector, pero cuando es demasiado el hueco, el hueco se nota. Quizás es un fallo narrativo, quizás no le importaba a la autora el cómo sucedió todo, porque solo quería explicar lo horrible que es todo. En definitiva, la impresión que da es que la sociedad cambia de la noche a la mañana.

Tal vez se deba a que todos los hombres tienen un deseo oculto (no muy oculto) de esclavizar a las mujeres para obtener mejor sexo, menos reproches por no sacar la basura y más cosas perversas. ¿Demasiado generalizador? Para no generalizar taaaanto, Atwood mete un par de hombres grises y blancos, pero la paranoia termina afectando incluso al hombre perdido idealizado. Aún así, si el consenso sobre el régimen es general, pues será por algo. Y acá es donde el discurso pierde un poco su integridad. ¿A qué me refiero? El feminismo pugna por una igualdad de géneros, el argumento de la novela es la perdida de todo derecho para la mujer, pero al marcar al hombre como enemigo (recordemos que ni las Tías ni las Esposas tienen poder real), caemos en la burda crítica que los medios (y el patriarcado como mano manipuladora) hacen del movimiento.

¿Pero los culpables no eran los fanáticos religiosos? Técnicamente sí, hay menciones a la Biblia, hay escenas rituales, etc. Pero faltan las misas religiosas (los actos políticos, son política, no religión), los personajes religiosos como autoridad real de la historia. Y no, los Comandantes y los Ángeles no son representaciones de eso, son fanáticos, pero no son autoridades religiosas. Aunque la religión que tome Atwood como base sea la cruza entre la Evangélica (que sí, es tremendo como se reproducen en el mundo) y la Católica Apostólica Romana (a la cual pertenezco), o mejor dicho, justamente por eso, nos faltan los Padres, los Curas, los Obispos, el rito de la comunión, del bautismo, etc. Como justificación para el régimen toma la palabra Dios, toma ciertos pasajes de la Biblia y te la deja picando. Pues hasta ahí nos muestra y ese vacío de religión (que luego vemos a una creencia muy light) es otro hueco que no se llena. Por lo cual, volvemos al punto anterior, los hombres son malos y no necesitan una excusa creíble para abusar de su poder.

Tenemos un personaje girl power de elenco que, además es lesbiana (lo incluye referencias al colectivo), parece que se come el mundo, hasta que la ponen de ejemplo como producto variable del régimen. Mal ahí, Atwood. También hay claras referencias al aborto y a los tratamientos anticonceptivos. A lo cual, hay un diálogo que es un gran error para esta dictadura del vientre tan preocupada en concebir. Pero no les puedo contar, ya que es demasiada información.

Y como esto está quedando demasiado extenso, vamos a resumir un poco: la novela me gustó, me atrapó en seguida, comencé a llenarla de post it por todos lados, mi disgusto fue al finalizar la lectura, ya que ahí hice un stop, "¿qué hacemos con lo que leímos?" Tiene algunos personajes interesantes, aunque la protagonista no esté a la altura de los acontecimientos. La reflexión sobre la religión, el abuso de poder, la violación, las libertades sexuales y los derechos de la mujer es un tremendo aprobado. Las escenas crueles fueron excelentes. Pero la historia como hecho literario no me terminó de cerrar, le sentí muchos huecos innecesarios y comete errores tontos, no me parece para nada un bastión feminista. El epílogo tan diferente, es un choque estilístico, pero bastante apreciable. El anuncio de una segunda parte después de tantos años y con la serie de televisión tan cerca me parece una caída más en todo esto.

¿Es una novela recomendable?
Sí, para un entretenimiento con reflexión, pero no para idealizar.


4 comentarios:

  1. Hola
    Hace mucho que no me pasaba por aquí y es refrescante leer una reseña de un libro tan bien hecha.
    No había escuchado de esta novela y creo que inicialmente no me llama la distopia contra las mujeres de la mano de una mujer tan atontada.
    Eso sí, he amado la reseña (y sé que me repito) echare un ojo más por aquí para ver que me he perdido ultimamente.
    Besos.

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  2. ¡Hoooola, Nannyyyy!
    Soy muy fan de esta novela <3 El Cuento de la Criada me pareció un libro increíble para analizar. Me resulta maravilloso y de lo más original de parte de la autora, cada página y cada párrafo. Realmente adoré leer esto y ANALIZARLO; ver qué había detrás de cada oración y las ideas que Margaret Atwood transmite. Este es uno de esos libros que leo con muchos resaltadores, marcadores de colores y lapiceras para anotarle encima. AMÉ EL TRABAJO DE LA AUTORA. Eso sí, me aburrí bastante xD. Lamento decir que esta lectura me fue bastante lenta, densa y con un ritmo donde rara vez pasa algo. Por más que hubieran razones que me impulsaban a pasar la página y a pesar de que amé leer esto, me animo a decir que el libro no es muy atrapante o adictivo que digamos. O al menos lo fue para mí :P
    ¡MUCHAS GRACIAS POR TU HERMOSA RESEÑAAAA! SIEMPRE ES UN PLACER VENIR A LEERTE Y CONOCER TU OPINIÓN SOBRE TUS LECTURAS :D
    ¡Un beso! Nos leemos :)
    😍 😍 😍 😍 😍 😍 😍

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  3. Llevo mucho tiempo debatiéndome entre leerla o no leerla. He leído opiniones de todo tipo y no sé si me quedaría con la sensación de que es una historia a la que ha acompañado un buen marketing... Creo que por el momento la dejo pasar.

    Besos!

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  4. Interesante tu reseña, tengo pendiente este libro pero aún no me decido a leerlo, he visto algunos capítulos de la serie y por eso quiero leer el libro, pero entre tiempo y ganas de leerlo como que ando escasa.
    Saludos.

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