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Querido Diario: Cómo lograr una Navidad (casi) perfecta

jueves, 24 de diciembre de 2020


¡Hola a todos! Si están leyendo esto, significa que ya casi es Navidad ♥ Cuack, mal chiste. Hoy les traigo una entrada que roza lo ridículo y lo que me encantaría que sucediera en mi vida. Así que no se lo tomen muy en serio, ni como una recomendación de pasos a seguir ni nada por el estilo. Léanlo en clave de humor.

Querido Diario es una sección del blog, que sigue los pasos del tradicional EDUM (Espacio de un Martes), pero con contenido sumamente personal.

1. Sumergirse en la lectura (en algún momento del día)


Leer debería ser una actividad oficial en Navidad. Aunque sea un ratito, media hora, algo. En algunos países (no acá) se acostumbra la lectura en voz alta de poemas, mitos y cuentos tradicionales navideños. ¡Y es que nada nos sumerge tan rápido en esta fecha festiva como una buena descripción literaria! Vale, existen otros recursos, pero las lecturas temáticas son las mejores. Aquí les dejo cuatro recomendaciones o cuatro libros sugeridos (¿no va a lo mismo?)

Cuentos de Navidad de Charles Dickens (que incluye la célebre Canción de Navidad). Un clásico donde los haya y aunque el estilo no es para todos los gustos, es simplemente perfecto. O casi.
Mi vecino Santa Claus de Nina Klein (una lectura caliente para mayores de edad). ¿Tienen aire picarón? ¿Quieren disfrutar bien de las fiestas? Pues aquí tienen este relato corto que se lee en un suspiro y se disfruta muchísimo.
La Navidad para un niño en Gales de Dylan Thomas (profundo, para reflexionar y amar). Diferente a las otras recomendaciones, no es para todo el mundo, pero es muy lindo.
Cuentos de Navidad: desde los hermanos Grimm hasta Paul Auster (una antología que no tiene desperdicio). Alguno de estos cuentos seguro te va a gustar, son muy variados y presentan diferentes registros, lo cual lo hace super llevadero. Ideal para leer espaciados, para entrar en ambiente.

2. Mirar una película mala (pero temática)

Hay muy pocas películas de Navidad que sean buenas (y que no sean adaptaciones de libros menos). Pero esas no nos interesan hoy. En este día queremos una peli tonta, donde el amor le gane a todo (aunque eso signifique romper las leyes de la física) y donde nos contagie un poco de espíritu navideño.


Bad Santa (para reírse un poco de los mitos navideños y de algunas tradiciones tontas).
Fiesta de empresa (recomendada para todos aquellos que se han visto obligados a asistir a fiestas de trabajo)
El caballero de la Navidad (en donde el amor traspasa el tiempo y la tuerce todo en pos de amor. El rubio está muy bueno).
Herencia navideña (intentan cambiar el clásico "heredas algo con una condición". Les sale bien. O casi).

3. Escuchar un taladro navideño (o sea, música)

Cuando de música se trata, yo le suelo esquivar porque soy muy peculiar con mis gustos. Quien me tiene de amiga en Spotify lo sabrá. Sin embargo, quiero intentar compartirles una rara selección de música que considero navideña:

Lindsey Stirling: You're a mean one, Mr.Grinch - Christmas C'mon

Blink-182: I won't be home for Christmas

The Killers: Don't shoot me Santa

OneRepublic: White Christmas

¿Y cómo termina esto?

Pues tener lo anterior sería genial, pero en realidad lo único que necesitamos para pasar una Navidad (casi) perfecta es estar con aquellos que amamos (ya sea física, virtual o espiritualmente), comer cosas que nos gusten (aunque no coincidan con el imaginario) y hacer lo que nos guste repartiendo amor y paz. *Inserte aquí a Burns* En fin, solo quería desearles una muy buena ¡Feliz Navidad! ♥

Querido Diario: Cuando tenés muchas cosas que contar

domingo, 9 de septiembre de 2018


Llevo mucho tiempo sin hacer una entrada para esta sección, pero no porque me faltaran temas que contar, sino porque hoy en día tengo mucho miedo de ser políticamente incorrecta o enemistarme con alguien del medio. Pero hoy es domingo y es mi único día de la semana libre, tenía pensado bloguear desde temprano, pero la cama me chupó la vida y luego mi familia se puso cargosa... En fin, esto es lo que hay:

Querido Diario es una sección del blog, que sigue los pasos del tradicional EDUM (Espacio de un Martes), pero con contenido sumamente personal.

Disculpen el siguiente formato, pero no voy a hacer el texto amigable: el que lo quiere leer, lo lee y el que no, no se pierde nada.

No estudio en la UBA. No hago la carrera de Edición ni de Marketing. Ya no me considero joven ni bonita. Tengo un blog que recibe entre cinco a diez libros por mes como colaboración de editoriales (libroxreseña). No reseño ni la mitad de lo que leo, lo siento. Tengo un empleo en una oficina, pero en realidad me explotan y termino haciendo el trabajo de otras tres personas. No trabajo en una Editorial. No recibo dinero de ninguna Editorial a cambio de nada. No hago evaluaciones literarias para Editoriales. No trabajo en Capital Federal. Soy y trabajo en Provincia. Tomo orgullosamente el Tren Sarmiento y mi línea es de La Perlita. Sí, me enorgullece ser "pobre y honesta". Amo la Zona Oeste y mi sueño cumplido es que hayan reabierto una librería en el Nine. Tengo demasiados libros y sigo comprando entre tres a cinco libros por mes. Soy heterosexual y mis fantasías son con Kakashi Hatake. Seguramente tenga problemas psicológicos. No me drogo ni fumo. Sí, bebo de vez en cuando, siempre cerveza y en compañía alegre. No me disgustan los perros aunque ame a los gatos. Me pueden los rubios, pero tampoco me enojaría si un morocho buenorro me tira los galgos. Creo que le gusto al chico que trae los bidones de agua. Tengo problemas de alimentación. Hace poco descubrí que estoy jodida de salud. Me han robado más de ocho veces en lo que voy de vida y me atropellaron unas tres. Suelo decir que tengo mala suerte, pero también suelo decir que tengo un orto enorme (y me refiero a la suerte también). No soy políticamente correcta y mi boca me mete en problemas, porque sí, soy una jodida mal hablada cuando entro en confianza. Me gusta hacer reír a la gente, especialmente cuando me siento incómoda. Deseo mucho recibirme, pero no hago nada al respecto. Estoy enamorada del amor, pero le temo horrible a muchas cosas. Leer a Beauvoir me trastornó tanto que no puedo escuchar una conversación sin pensar en qué posición deja a la mujer. No sé pronunciar Beauvoir. No hablo bien inglés, aunque lo entiendo. No puedo pronunciar correctamente ningún idioma extranjero. La gente cree que soy de una manera distinta a como soy y no me preocupa encaminarlos a la verdad. Reveo series larguísimas muchas veces, porque le temo a lo desconocido. No creo que pueda desnudarme frente a un hombre en este momento, aunque lo ame y me sienta amada. Soy muy insegura. También estoy enojada, terriblemente enojada. Con la vida, con mi familia, pero especialmente conmigo misma. Muy enojada. Estoy enojada porque no puedo escribir un libro, empiezo muchos y no termino nada. Soy una persona creativa, pero si pongo el punto final, ¿qué hago con eso? Odio un poco a los ricos y a los privilegiados, como a los que viven tranquilamente y se hacen los buenitos, cuando tienen unas vidas acomodadas en las que nunca supieron lo que era el hambre. Yo sí lo sé. Sé lo que es no tener ni dos pesos en el bolsillo. Sé lo que es recurrir a las tarjetas de crédito para comprar comida. Sé que por eso engordo, porque odio dejar restos en el plato, porque no puedo decirle que no a la comida gratis o simplemente a la comida. Porque, ¿cómo sé que luego la habrá? No, no me estoy muriendo de hambre hoy en día, aunque nadie hizo el almuerzo en casa hoy y yo no voy a cocinar, porque es mi maldito día libre. No tengan pena de mí. Todo lo que viví me hizo más fuerte. Y me dio más desconfianza, más miedo y más odio. No puedo hacer amigos. Hay personas en las que quiero creer. Sí, digo que son mis amigos. Pero no me hablan a menudo ni comparten su vida conmigo. No entiendo lo que significa privado. No puedo creer en muchas cosas. Soy católica. Me bautizaron cuando era peque. Tomé la comunión a los quince. Hice el curso de comunión con mi hermano cuando a él le tocaba, porque mi mamá estaba estudiando y no podía ir ella. Tomé la confirmación de mi fe a los dieciocho, porque yo así quería. Católica cristiana apostólica romana. Estoy a favor del aborto. La Iglesia debería desligarse de los asuntos de salud pública. Apoyo fervientemente la Educación Pública y creo que el Estado no debería financiar las escuelas católicas. El techo se cae en donde estudio. Hubo dos muertos en mi municipio porque las escuelas no están habilitadas. Descubrí un nuevo rostro de mis profesores. Algunos me maravillaron, otros me decepcionaron mucho. Voté a Macri, luego me arrepentí. Me quedé sin trabajo al año de que asumió. Estuve un año sin conseguir laburo luego. Hoy agradezco tener trabajo, aunque mi jefe sea macrista y me diga constantemente cosas como "vos no sabés nada, sos una ignorante". Me reí mucho cuando unos libreros se quejaron en una reunión editorial de que los globos eran amarillos. El aceite está noventa pesos, gente. Le temo mucho a decir algo que pueda afectar a los demás y por eso estoy tentada a borrar todo lo que está acá escrito. Por cierto, tampoco soy kirchnerista. No tengo una patria en un partido político. Juzgo al mundo desde mi bolsillo. No sé cocinar ni me interesa aprender. No me gusta nada mucho ni poco. Soy promedio en todo lo que hago. Prefiero entregar en blanco que hacer trampa. No entiendo de música. Nunca fui a un boliche. Me gusta gastar dinero en cosas tontas, en cosas inmediatas. La felicidad es para mí no estar triste. No necesito estar contenta todo el día. Pido mucho a las personas, más de lo que pueden ofrecer. Creía que no me gustaba dar clases, pero cuando le enseñé oraciones bimembres a la hija de mi compañera de trabajo, me di cuenta de lo mucho que extraño estar frente a un aula. Amo leer, cualquier cosa en cualquier momento. Se me pasan los minutos frente a la pantalla de inicio de Netflix sin saber qué veré. Estoy en negro y un análisis de sangre me salió casi dos mil pesos. Estuve un mes y medio sin celular, porque me lo robaron en mi laburo. Me encanta Grey's Anatomy. No me gusta ver películas ni series sobre acoso sexual, porque fui acosada cuando salí del secundario. Le conté todo a una sola persona en la blogsfera. Las mujeres no me defendieron. Me enojé mucho con una compañera que le metió los cuernos al novio, porque era un buen pibe. Una bloguera me insultó una vez. Otra me sacó un libro de las manos. Una representante editorial me dijo que no encajaba con el perfil del evento. No sé cómo confiar en las reseñas de los BBB que reciben dinero de las Editoriales y me enoja que no le digan a los lectores que cobran plata. Porque una cosa es recibir un libro, que quizás leas o quizás no, y otra es cobrar plata. No me están gustando los libros que salen últimamente. Son demasiado "ligeros", demasiado marketing detrás, demasiado apuntar a tiene tantos suscriptores en su canal. Me gustan los libros de tapa dura y colecciono libros de Jane Austen. Me da vergüenza aparecer en fotos o hacer vídeos. No soy buena todo el tiempo, me gusta mandar a la gente a la mierda de vez en cuando.

Disculpen si este texto ofende a alguien.
Solo quería decir cosas que tenía atragantada.

Querido diario: Cuando el amor te pasa rozando

sábado, 23 de diciembre de 2017


Antes de empezar a contarles mi vida poco amorosa, les haré una revisión de acontecimientos de vital importancia: se me rompió la computadora, me compraron una nueva, conseguí un trabajo provisional, vino una tormenta, me cortaron Internet, recién me lo devuelven hoy. Una desgracia, pero bueno, ustedes ya saben que tengo mala suerte.

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Por razones laborales, me veo obligada de abandonar la cómoda oficina para realizar encargos menores. Eso no sería ningún problema si yo no tuviera una tendencia suicida a perderme. Así que ahí andaba yo, en el medio de un barrio pobre junto a la ruta, tratando de encontrar con el gps la parada del colectivo (ese tipo de datos es muy difícil que lo tire en provincia).

Imagínenme caminando a orillas de la ruta, mirando hacia ambos lados sin saber a dónde ir, con el celular peligrosamente en la mano y un calor insoportable... Cuando del lado contrario, dobla un joven. Un chico que rápidamente fiche como "no chorro". Sí, porque cuando estoy en la calle, apurada y perdida, se activa mi instinto primario.

Me paro en la mitad de la ruta y miro... Miro insistentemente hacia el lado por donde venía caminando el flaco. Pero, no miraba al flaco, miraba la calle, tratando de orientarme (aquí es necesario aclarar que yo de lejos necesito lentes, lentes que nunca me hice).

El flaco, me mira. Lo ignoro. Sigo mirando para ahí y decido que esa parece ser la zona más céntrica del lugar. Comienzo a caminar hacia allá. El flaco me relojea (instinto primario: me quiere robar), de arriba a abajo. No sé qué habrá visto el tipo, seguramente estaba desesperado. Porque infla el pecho, se pone derecho y comienza a caminar raro. Yo sigo mirando y caminando para ahí.

En un momento, llegamos a la misma altura (parece problema matemático), el tipo me dice algo como "Hey" u "Hola" o un comentario así, bajito e indescifrable. Yo ni lo miré, porque siendo mujer (aunque no la más atractiva del mundo) uno se acostumbra a que los hombres nos digan cosas en la calle (no se debería, pero...).

Seguí unos pasos más y me dispuse a cruzar la ruta. Miro, obviamente, para los dos lados antes de cruzar. Y el flaco, que se dio vuelta para mirarme, me dice descaradamente (y seguro un poco ofendido): "Me vacilás". A lo cual (todavía instinto primario: ignóralo o te viola), le contesto de mala manera: "Pelotudo, estoy buscando la parada del 38". Ni giré para ver que respondía, me apresuré a correr y el tipo me dice casi gritando: "Está en la esquina".

Ahí me sentí un poco mal. Fui desubicada y el muchacho me trató bien. Pero, recuerden que estaba perdida, retrasada y con calor. Así que enfilé a la parada sin pensar más en el tipo. Tres minutos después, viene el colectivo, carga gente (yo incluida). Me siento en una de las ventanillas de los asientos solitarios (¿o es para solitarios?) y miro por la ventana.

¿Adivinan a quién veo? El tipo seguía caminando por la cuadra en la que yo estaba anteriormente, así que el colectivo lo comienza a pasar. Y ahí me di cuenta. El flaco estaba rebueno. Pero recontra. Al estilo que a mí me gustan. Mentalmente me estaba puteando a mí misma. Obviamente, me tildo mirándolo, porque... ¡me lo perdí y estaba como todo lo bueno en la vida!

Y esto es lo mejor: el tipo levanta la vista y me ve, me localiza en el colectivo mirándolo, pone la cara más graciosa del mundo y me grita: "¡Me estás jodiendo!". Y como ya la oportunidad se me había esfumado, sin un ápice de vergüenza (total ahí no me conocía nadie) le grito, sacando la cabeza por la ventanilla: "perdón, sos un bombón" (alargando la "o" en muchas "oooooo" y poniendo tonito dulce).

Jamás lo voy a volver a cruzar. Pero bueno, la vida quiso darme un amor de verano o tal vez cruzarme con mi príncipe azul como regalo de Navidad. Y yo prácticamente le di una patada a Santa Claus.

¿Te ha pasado alguna vez algo similar?
¿Por qué es tan difícil encontrar el amor?
¿Creen que es razonable abandonar mi vida y acampar en esa ruta?

Querido Diario: Te acostumbras a la mala suerte

viernes, 10 de noviembre de 2017


Hace mucho que no me detengo un segundo para contarles sobre mi vida. No es que sea interesante ni nada por el estilo. Pero me sirve para desahogarme. Es como gritar un rato y luego seguir como si nada. Así que hoy vengo con un resumen de mis problemas, los cuales intentaré relatar de manera divertida... aunque termina patéticamente.

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Primer round: Cuando descubres la razón de tu desempleo.

Hace un par de meses, descubrí la razón por la cual me quedé todo un año en casa, completamente aburrida y sin nada que hacer, excepto sufrir. Todos los fines de semana iba en busca de empleo y todas las veces, volvía más y más desesperada.

El hecho es que para encontrar tu laburo soñado (y ni tanto, porque aceptaba cualquier cosa que me cayera en las manos), tienes que anotarte previamente, como hago siempre (incluso cuando ya tenía trabajo estable, porque uno nunca sabe). En fin, la persona que me anotó, empleado estatal, lo hizo mal. Muuuuuy mal. Yo tenía en ese momento (fecha en la que me anoté) un puntaje de 7,800 (no estoy hablando de porcentaje). El empleado estatal que seguramente estaba jugando al Candy Crush cuando le tocó pasar mis papeles al sistema, lo hizo con un puntaje de 3,30. Notarán el abismo al que caí.

Cuando veo que gente, con menos puntaje que yo, toma cargos, me levanto, humildemente y un poco asustada, me acerco al mostrador y le pregunto qué pasaba. Ahí me informaron de que tenía un puntaje bajo, al decirles que seguramente era un error, me recalcan: "este es el listado 2013-2014, capaz que en ese momento tenías ese puntaje". Entonces yo saco de mi mochila, porque siempre lo llevo, el papel de cese de mi último cargo donde figura mi puntaje, en ese mismo listado correctamente.

El consejo que me dieron es que fuera a la Institución que regula la lista. Voy, por supuesto, y allí me dicen con la mejor cara de Homero Simpson: "Ups, alguien cometió un error". Un error, que me dejó sin empleo durante todo el año. La angustia y la furia que creía en mi interior era increíble. Le pregunto si lo pueden arreglar y me responden que ¡no!, que solamente me pueden poner en el listado complementario que es aquel que pasa luego de que todos los que están en el listado oficial hayan rechazado el cargo... Claro que, como yo estoy en el listado oficial, aunque con menos puntaje, mejor me convenía no hacer nada y esperar.

Un error humano y se destroza un año de tu vida. Todavía estoy sin empleo. Pero todos los fines de semana voy a buscar empleo. La esperanza es lo último que se pierde. Al menos, estoy en la lista.

Aclaración: estoy hablando de los listados docentes, especialmente de los preceptores, de la Ciudad de Buenos Aires. Y sí, cuando digo Listado 2013-14 es que están dando empleo solo a la gente que se inscribió / recibió en esa fecha. Los nuevos, o sea, 2017, tendrán que esperar varios años a que les llegue el turno.

Querido Diario: Cuando tu memoria ya no es lo que era

jueves, 14 de septiembre de 2017


ESTO TIENE SPOILERS
PERO NO ESPECIFICO A CUAL NOVELA ROSA ME REFIERO

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Con cierto grupo de amigos literarios de vez en cuando llegamos a temas picantes. Vale, generalmente los empiezo yo, pero a modo de bromas. Vale, a veces no son bromas. Bueno, lo que importa aquí es que alguna que otra vez (más seguido de lo que quisiera reconocer) empezamos a shippear y a charlar sobre libros picantones.

Hay un libro en particular (dos, pero uno después de Cincuenta Sombras ya es "normalito") que me shockeó leerlo en su momento. Una novela erótica con tintes fantásticos. Una lectura placentera, en el sentido de que fue entretenida, con escenas cargadísimas de humor y suspiros.

"Tuvo uno de los pensamientos más alarmantes e inoportunos del último siglo. ¿Soy un ex novio?"

En fin, con el tiempo, esta novela fue mi pilar para decir que hay cosas muy raras en la literatura erótica. Muy muy muy raras. Hace poco, con este grupo, les comenté que nada de lo que ellos habían leído era más extraño que un dragón teniendo sexo con un unicornio.

Por alguna razón, en mi memoria quedó grabada esa escena de sexo animal: dragón macho + unicornio hembra. Las bromas referentes al Burro y la Dragona de Shrek también cayeron en la conversación. A todo el mundo le comentaba que eso era lo más bizarro que había leído.

En fin, debido a una amiga que jamás leyó una novela erótica (¿cómo puede ser eso?), se me ocurrió pasar al chat algunas fotos  de este libro... el cual yo recordaba como muy bizarro. Pues bien, el hecho es que estaba buscando la escena del dragón y la unicornio sin encontrarla. Ante esta frustración, decidí releer la novela entera.

Y la escena no estaba. Porque nunca sucedió. Mi memoria recopilo información como se le cantó y creó esa escena bizarra. Obviamente estoy mal de la cabeza... Claro que todo tiene su explicación.

Él es un dragón, que puede cambiar a una forma humana. Ella es una unicornio que puede cambiar a una forma humana. Ellos se aparean constantemente, pero en su forma humana. Fin del cuento.

"-Eres el tío más sexy que he conocido. Mira tu larga y escamosa cola de reptil es mayor que ninguna otra. No es que haya estado con muchos. Ni que sea como lo de comparar antes de comprar ni nada de eso."

Aún sin esa escena animal, la novela es de por sí muy bizarra. Hiper graciosa y muy dulce en ciertos momentos, con un protagonista que está para el rechupete. Pero en fin, bizarra. Y no está esa escena, casi no lo podía creer cuando me di cuenta.

¿Cómo terminó todo? Pues... Yo buscando el resto de los libros de esta saga, porque no me los voy a perder por nada, aunque ya he ojeado algunos spoilers y sé que en las secuelas hay cambio de protagonistas, ingresan elfos (ojo que acá ya había), vampiros y otras cosas raras.

Y no, no les voy a decir de qué libro estoy hablando.
Pista para los interesados: está reseñado en el blog y tiene la palabra dragón en el título.

Querido Diario: Cuando se estrena Juego de Tronos

domingo, 16 de julio de 2017


ESTO VA SIN SPOILERS
tanto del primer capítulo de la séptima temporada, como de las temporadas anteriores.

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Ayer llegó la Ola Polar a la Argentina y no, no es una comparación con el clima de los Siete Reinos. Literalmente estamos muertos de frío. Desde que me desperté sentía dentro de mí la cuenta regresiva para la noche (22:00 hs por HBO). Pero no podía concentrarme en eso, porque tenía muchas cosas que hacer.

A la mañana tuve que darle la medicación a mi gata, que andaba desde hace semanas muy enferma. Luego, darme un rápido baño intentando no congelarme ni pillar una neumonía. También tenía que contar los puntos del Reto de las Reseñas para Winterthon porque siempre dejo todo para último momento.

Al mediodía me vino a buscar mi papá para pasar una tarde en familia. Ni les cuento cómo fue eso, pero se imaginarán que no muy bien.

A la noche regresé a casa y le rogué a mi hermano que se mandara sus super pochoclos (que los ha estado haciendo toda la semana porque hemos maratoneado Star Wars en orden cronológico). Llegamos a un trágico arreglo, el capítulo de GoT tenía que ir subtitulado (yo no es que super entienda de inglés, pero me distrae la cosa cuando tiene subtítulos).

Minutos antes de que empezara el capítulo, me entraron cruciales dudas... ¿En qué conchudo canal se veían los subtítulos? Pues bien: en HBO común estaba subtitulada y en HBO HD estaba en español. Adivinen qué ocurrió.

Finalmente, la pantalla muestra ese horrible logotipo de inicio y aparece en escena cierto personaje que pensé que estaba muerto. Joder, me agarró tanto miedo de estar viendo algo equivocado, que agarré el celular para mandarles mensajes a mis amigas y que me certificaran que no había puesto el canal equivocado. Pues no, mierda, que estaba bien. Pero el susto que me he dado en ese instante, casi hace que tenga un paro.

Resumen sin spoilers: ¿Aparecieron mis personajes favoritos? Sí, aunque un par no llegan a decir ni una línea. ¿Hubo muertes? Sí, muajajajajajaja. ¿Hay traiciones? Mmmmm, por ahora creo que no. ¿Hay nuevas alianzas? Sí, ya queda establecido, más o menos, cual va a ser la estrategia de casi todos. ¿Hay nueva información? Sí, se sabe algo que podría desencadenar el feliz encuentro de muchas teorías de fanáticos. ¿Valió la pena todo el lío y la emoción? Por supuesto. ¿Me di cuenta del cameo ese del que todo mundo habla? No, porque al chabón ni lo ubico.

Al finalizar todo, HBO volvió a emitir el capítulo desde cero. Así que tanta prisa para nada.

También, cuando todo terminó y empezamos a levantar los estropicios, mi gatita comenzó a dar sus últimos suspiros. Esto nos dejó a todos completamente tristes, especialmente a mí, porque era mi bebé, hace más de siete años que la tenía y dormía conmigo.

Winter is not coming, winter is here.
¿Cómo viviste el estreno de la nueva temporada?
¿Miras GOT o shame, shame, shame?

- Juguemos a dejar comentarios sin spoilers -
- Es divertido, lo juro -

Querido diario: Cuando tu librero muere

domingo, 12 de marzo de 2017


Querido Diario es una nueva sección del blog, que sigue los pasos del tradicional EDUM (Espacio de un Martes), pero con contenido sumamente personal.

Ayer el día empezó con una esperanza. Como casi todos los sábados fui a buscar empleo a la Junta Docente. Preocupada, tuve que correr un par de cuadras porque pensaba que no llegaba. Pero llegué, igual fue al divino botón, porque el lugar estaba lleno, más de cien personas y sólo había dieciocho puestos.

Pero no me puse mal, porque a las doce me iba a encontrar con dos ganadoras de #Summerthon (Stefy y Sol) en el shopping Abasto y con Mica de Fragile Dreams. Entregamos los premios, las chicas se fueron contentas. Almorzamos en el Burger, compré un par de libros en Yenny y luego rumbé para mi barrio.

Allí me encontré con un par de compañeras con las cuales estoy preparando un final. Cuando terminó la reunión, y aún con un poco de plata en el bolsillo, decidí pasar por mi librería favorita. Hace semanas que estoy buscando una antología de relatos que me piden en la Universidad y que al parecer nadie tiene. Fue entonces cuando se me ocurrió preguntarle a Don Marcos, mi librero favorito.

Gracias a él conocí a grandes autores, sagas fantásticas. Logró conseguirme Sinsajo cuando estaba agotado. Teníamos una manera secreta de hablar de descuentos por si había otras personas en la librería. Nuestra clave era: "gotitas de sangre", por mi gusto extraño de comprar todas las semanas un libro de Anne Rice... En fin, si había alguien en el mundo que podía encontrar la antología que andaba buscando con tanta desesperación era él.

Así que fui a su librería y no lo encontré.

Querido diario: Cuando la vida te hace un 2x1

sábado, 11 de febrero de 2017


El año pasado les hablaba desencantada de mi nueva filosofía: la vida es una mierda. Hoy puedo doblarles la apuesta, porque además la vida es una jodida gamberra. Crees que la mala suerte ha terminado, que tu destino puede que no sea tan malo y ahí viene ella... y te hace un 2x1.

Querido Diario es una nueva sección del blog, que sigue los pasos del tradicional EDUM (Espacio de un Martes), pero con contenido sumamente personal.

No iba a ser un día como cualquier otro. Tenía múltiples planes. Primero, pasar por la tienda a cambiar una remera que no, no entra y no entra, me corta la respiración y me deja como un matambre. Luego pasar por el banco a retirar el último saldo de mi último sueldo. Desde allí partir para el centro, a encontrarme con una amiga. ¡Tarde de chicas! Por último, juntas al cine, a ver una peli malísima, pero con idea de divertirnos un montón mientras la criticamos. Finalmente, retornar a casa.

¡CHAN! Algo salió mal. Tienen sesenta segundos mientras leen esta pequeña frase para descubrir dónde estuvo el fallo, dónde esa jodida, esa a la que llaman Vida, me dio por... me hizo un 2x1. ¿No tienen idea? ¿Les suena a que seguro fue un día perfecto? ¡Pues no!

Sí, fui a la tienda y también al banco. Pero no había caminado ni tres cuadras, que al cruzar una calle siento (porque mayoritariamente todo fue sentir) una corriente de aire brusca a mi espalda, un frenazo y un brazo (de manga de joggin) que me quita la cartera. No voy a jactarme de reflejos rápidos, pero tenía bien agarrado el bolso. Así que hubo una pequeña resistencia.

El "motochorro" (termino especial para denominar a esos abominables seres que se dedican al robo mientras conducen una moto... y aún así nunca los agarran, digo, no los filman las cámaras, no tienen registradas las patentes, un circo) en menos de lo que ustedes tardaron en leer se llevó mi cartera. Debido al impulso que tomó cuando arrancó y sumado al hecho de que yo tenía agarrada la cartera, me vi empujada hacia adelante, donde momentos antes estaba la moto.

Debido a la rapidez de todo el asunto, el auto que venía (por suerte, despacio) detrás de nosotros, alentado por el cambio de semáforo a amarillo, no se detiene nunca. Al parecer, una joven a la que acaban de robar frente suyo no es motivo de detenerse. Ni ya decir de socorrer. El muy imbécil, porque no se le puede adjetivar diferente, estaba jugando con el celular (como testigos declararon luego) así que aceleró y ¡me llevó puesta!. Y volé, no muy alto, ni muy fuerte, pero volé. 

Querido diario: Cuando la vida es una mierda

sábado, 3 de diciembre de 2016


¿Has tenido un día terrorífico? Ya sabes, cuando quieres correr a esconderte en tu cama, abrazando la almohada y fingiendo que tienes cinco años. Esos días en donde todo, absolutamente todo, está planificado para contradecirte, para arrollarte y arrinconarte hasta que ruegues piedad. Los últimos meses he tenido varios días de esos.

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Cuando creas un blog y conectas con gente, lectores y editoriales, tu vida deja de ser privada. Empiezas a contar cosas de ti misma, de tu rutina. Das datos como tu dirección, tu edad, tu número de teléfono. En algún momento, les cuentas que estás pensando mudarte, que odias el verano y que te vuelve loca comer helado de chocolate. Me han pasado cosas muy personales con gente que tal vez no conozca mucho, pero que inevitablemente forman parte de mi nueva vida. He conseguido empleo a través de una amiga lectora, me ha regalado un gato alguien genial de una editorial, me he desahogado en largas conversaciones por Facebook con compañeros blogueros. Me han shippeado con chicos a los que les llevo cinco años, me han rechazado mails con excusas de primaria y me he peleado con autores por reseñas un poco negativas (vale, más que un poco).

De repente ya no estoy disponible como antes, desesperada por ir y saltar cuando me lo dicen... Bueno, eso les llama la atención, se enojan y me dejan de lado. ¿Los decepcioné? Tal vez. Y como soy una persona franca, que no puede evitar mostrar lo que siento, me deprimo. Así de sencillo. Porque mientras ellos me juzgan, me señalan y mis propios amigos blogueriles se ríen de mí, yo estoy: con problemas de salud, que he descubierto hace muy poco que los tengo; con problemas financieros, porque mis laburos son inestables, ya que soy suplente (y cuando viene la titular, me quedo sin laburo, así de un día para otro); con una madre enferma, a la cual pronto van a operar; con un hermano estudiante, que no piensa en buscar laburo, pero se lo perdonamos porque es el benjamín de la familia; con penas que no se olvidan fácilmente, como el primer aniversario de la muerte de mi padrastro y otras cosas.

Así que puedo decirles, en buen criollo, que tengo muchos días de mierda. Y que si no contesto, es porque estoy ahogándome en la bañera. ¿Cómo me levanto de la cama en las mañanas? Igual que lo hace el resto del mundo que también tiene problemas. Yo pienso en mis alumnos, que esperan una calificación y un discurso de fin de año; en los libros que aún tengo que leer; en mi familia que siempre está apoyándome y en las únicas personitas (que puedo contar con los dedos de mis manos) que son sinceras conmigo. Y en el blog, porque al prender la computadora y entrar a Blogger, algo ocurre en mi cabeza. Un click que sirve para borrar ese día de mierda y convertirlo en una anécdota, en una reseña o en un resultado de un sorteo.

Si tienes uno de esos días, date un minuto, aléjate del mundo y haz eso que es tan especial para ti. Escuchar una canción con el volumen muy fuerte, leer un capítulo más, ver una serie romanticona en Netflix, tirarte en la cama con el aire al máximo. Lo que sea que haga que te sientas vos.

Porque al final del día, cuando el mundo se va a dormir (y las parejas felices a ya sabes), es importante tener un instante de felicidad, aunque sea aislado, para recordarlo mientras esperas el sueño con una sonrisa.

Querido diario: ¿Netflix o Spotify?

domingo, 16 de octubre de 2016


He de reconocer que soy una adicta a la lectura, la mayor parte de mi tiempo la dedico a los libros. Además, otro gran porcentaje se me va en el blog. ¡Y no hablemos de las horas que transcurren mientras trabajo! Me han dicho que el tiempo es oro y no he podido evitar pensar que últimamente mis pocos minutos libres se me van en Netflix o en Spotify.

Querido Diario es una nueva sección del blog, que sigue los pasos del tradicional EDUM (Espacio de un Martes), pero con la excepción de no ser literario. Así, encontrarán entradas sumamente personales.

Algunas actividades las realizo combinadas, por ejemplo, viajo mientras escucho Spotify y leo algún libro, o ceno mientras miro Netflix. Aún así, se me van una cantidad exuberante de horas en estas actividades. Tanto, que he llegado a replantearme si me conviene seguir con esta... adicción.


Les juro que copié mis horarios y mis actividades en una hoja de Excel para lograr ese cuadro. En lo que se me va más tiempo es en leer, según mis cálculos serían unas cuarenta horas aproximadamente semanales. Luego, trabajar con unas treinta y cinco horas y media. Después aparece dormir con unas treinta y cinco clavadas. Seguido Spotify que junto a viajar hacen unas veintiocho y veintitrés horas respectivamente. En últimos puestos vienen Netflix (veintiún horas), bloguear (veinte horas) y otros, como bañarme, nueve horas.

Y ahora estarán diciendo, "¿qué mierda me importa lo que haces de tu vida, gorda?" ¿Se imaginan lo productiva que sería mi vida si sacara esas horas perdidas para hacer algo más útil... como aprender a cocinar? ¿Sabes en qué se te va la vida? Te invito a que te hagas uno de estos cuadritos de tu rutina, te sorprenderás de los resultados.

Ya, ya, ya, no cierres el blog, aquí viene lo lindo: ¡recomendaciones, ni nuevas ni muy buenas! Jajaja, van mis estrambóticos gustos personales:


Desde Buffy, pasando por House of Cards, The Walking Dead, Stranger Things, Breaking Bad, Supernatural, Charmed, hasta Once upon a time, me he pasado horas y horas viendo estas series desde cero. Además de películas, amo ver series. Ahora bien, les parecerá que algunas son muy viejas y que ni siquiera están todas las temporadas en Netflix. No estarán equivocados, pero como soy muy obsesiva, me gusta ver las temporadas completas... no ir cazando capítulos sueltos en la tele, no no. A parte, he de reconocer que siempre me enchufo tarde a las cosas. De las series que ya he terminado, les recomiendo con:

5 Gatitos a Buffy, la cazadora de vampiros
5 Gatitos a House of Cards
4 Gatitos a Stranger Things
3 Gatitos a Charmed
4 Gatitos a Once upon a Time
The walking dead, Supernatural y Breaking Bad aún no me he puesto al día con las temporadas.

Y ahora, para liquidar el tema, les dejo dos listas de reproducción de Spotify que suelo colgarme escuchando horas y horas: una para ir tranqui viajando y otra para escuchar bien fuerte. Por último, les recomiendo que hagan el cuadro de sus rutinas. Y ¡feliz día a las mamis que leen el blog o a las mamis de los que leen el blog!

¿En qué se te va la vida?
¡Nos leemos en los comentarios!

Querido diario: Cuando el DNI no dice Nanny

miércoles, 31 de agosto de 2016

Recibir un libro es para cualquier lector un regalo sumamente preciado. Cuando te niegan dicho regalo por un tecnicismo, te enojas... Un poco bastante.

Querido Diario es una nueva sección del blog, que sigue los pasos del tradicional EDUM (Espacio de un Martes), pero con la excepción de no ser literario. Así, encontrarán entradas sumamente personales.

Este lunes, por cosas de la vida, mi abuela cometió el pecado imperdonable (lean con sarcasmo) de ir a comprar pan. ¡Ajá! Momento en el cual el Hombre del Correo decidió dejar el Aviso de Visita. Horas más tarde, esa abuela pecaminosa fue con su Documento Nacional de Identidad a reclamar la Encomienda, la cual le fue negada por no tener el nombre que aparecía como Destinatario: Nanny Nakia. Al día siguiente (entiéndase hoy), una pequeña y hermosa jovencita se acerca al Correo para reclamar su paquete, pero ella tampoco se llama Nanny Nakia, así que las Autoridades deciden negarle el pedido. No es la culpa de ellos, así que duermen tranquilos.

Que linda sería la vida si todos fuéramos personas correctas. Y si el Registro Civil otorgara DNI con nombres como Nanny Nakia. Piensen aquí todos los insultos que conozcan e imagínenme diciéndolos.

Ayer mi abuela se fue a comprar, vaya a saber Dios cuánto tardó en la calle, porque anda con bastón. El hecho es que en su ausencia, llegó el Hombre del Correo. Este tipejo sumamente laburador quedó registrado en la cámara de seguridad del edificio en donde vivo mientras tira bajo la puerta el Aviso de Visita sin haber tocado el timbre. Igual no hubiera habido nadie, pero el hecho es que no tocó el timbre. Un par de horas después, mi abuela fue al Correo con su Documento, en donde consta la dirección del departamento. En el Correo le dijeron que no podía retirarlo porque ella no era Nanny Nakia. Y sí, mi abuela se llama Wanda.

Hoy fui yo y con la mejor onda le paso el Aviso de Visita y mi DNI a la chica de Correos quien me mira y me dice que tenía que ir Nanny Nakia a retirarlo o firmar en el reverso adjuntando Documento de dicha persona. Ajá... Tenía que ir Nanny Nakia. Después de cinco minutos donde intentaba explicarle que Nanny quiere decir Niñera y que jamás alguien tendría en el documento dicho nombre, la muchachita con cara de pasmo se levanta por iniciativa propia a buscar a su Supervisora. Esta mujer se acerca y me reitera que Natasha no es Nanny. Intenté mostrarles el blog y otras identificaciones que aseguran que Nanny soy yo. Ahora bien, resolvimos que en ese caso necesitaría un mail que atestigüe de parte del emisor que se me otorga la potestad a mí. Entonces, saqué mi super ultra inteligente celular donde ya había un email que decía "Hola Nanny, te estaremos enviando un paquete con X libro y X libro para que reseñes o sortees como más gustes. Firma X, prensa de X Editorial." Ahhhhh, pero la Supervisora necesitaba que la editorial le mandara al Correo un mal indicando que Nanny Nakia es Natasha Jacentiuk. Acto seguido me escribe en la parte trasera del Aviso de Visita el mail de contacto.

¿Dónde está la lógica de todo esto, gente? Si el cartero hubiera tocado el timbre y yo hubiera atendido, me hubiera extendido el paquete sin preguntas (¡como hace siempre!). Pero, al ir a la oficina de Correos todo es distinto. Ahora bien, ¿qué legalidad tiene que le escriba un mail a coo37@correoargentino.com la Editorial diciendo que me autoriza a retirar el paquete? ¡Porque puede escribir quien sea un mail, adjuntar el nombre de la Editorial o una fotito sonriendo y quién carajo sabe si es de verdad! Además, ¿por qué tengo que retirar desde Correos la Encomienda a la primera visita? ¿Acaso ellos no tienen la obligación de ir una segunda vez? ¿O ese papelito me está mintiendo? ¿Quién lo decide?

Querido diario: Cuando hay Lag en League of Legends

lunes, 29 de febrero de 2016


En medio de una partida, cuando el equipo ya está bien equipado y va por todo... Llega el Lag. "El gran Lag", pues todos, excepto un afortunado, comienzan a caer...

Querido Diario es una nueva sección del blog, que sigue los pasos del tradicional EDUM (Espacio de un Martes), pero con la excepción de no ser literario. Así, encontrarán entradas sumamente personales.

Hoy les quiero contar mi experiencia con el Lag y como me ha arruinado varias partidas (no solo la que acaba de suceder). ¿Qué es el Lag? Según San Wiki, lo podemos traducir como un retraso anormal producido en un servidor, que dificulta el desarrollo normal de la actividad, provocando desorientación o incomodidad en el usuario. ¿Qué es League of Legends? League of Legends (LoL) es un videojuego multiplayer online battle arena desarrollado por Riot Games, que consiste en ir destruyendo las defensas del enemigo, hasta acabar con su poder principal. Es muy chulo y en Youtube tienen varios trailers muy lindos para animarse a jugarlo.


Hace como dos o tres años que juego en LoL, tengo un par de pares de cuentas y, si bien mi equipo es de Latinoamerica Sur, nos habían vendido el dato de que en los Servidores brasileros se jugaba sin caídas... ¡Vamos, adivinen! Claro, me cree otra cuenta, le cambié la configuración al programa y listo. El lag es peor ahí, hermanos.

Mis campeones favoritos son Varus, Katarina, Lee Sin, Miss Fortune, Sivir y Yasuo. Odio a Teemo. Hoy me encontraba usando a Varus, justamente. Ya lo había super mega equipado, estaba preparadísimo para romperlo todo. Habíamos abierto el carril central hasta el nexo y dos de mis colegas Invocadores me acompañaban. ¿Y qué pasó? Nos empezamos a laguear maaaaal. El chat se convirtió en un grito de insultos de ambos extremos, pues estábamos en la Grieta en un 5vs5. No nos poníamos de acuerdo en: a) Cruzar los dedos, aguantar y esperar a que solo se solucione. b) Perder la esperanza y mandar al demonio al juego. c) Resistir y confiar en el miembro del equipo que parecía odiarnos, pero que no estaba lagueado.